
Autor imagen: Graciela Beatriz Zecca
Mi ropa cae
tus ojos me devoran
la tentación nos acercó al pecado
tus manos cruzan las fronteras
recorren mis campos entregados
orada tu aliento mi cuello
y los besos del deseo inician el descenso
Tu respirar en mi ombligo
me anuncia la llegada de tu lengua a mi pubis
el rito inicia
el gemido de tu conquista
despierta mi libidinoso ego
y me aferro
a tu espalda
a tu cuello
a tu vientre
al báculo enhiesto de tu hombría
y la sinfonía en mi boca
de placentera sal
destroza tu calma
arranca a tu fiera
me tomas en el aire
con mis labios toco el suelo
te siento agazapado en mis caderas
entras en mi y un grito escapa
tuyo o mio, no lo se
araño el frio lecho
y con furia
te obligo a estar bajo mis ojos
mis caderas te retienen
y aúllas
mi vientre hierve
por tu lava blanca
y en el cielo muero
y resucito
con tus dedos en mi pelo
y el sello húmedo de tus besos

6 Comentando...:
Me dejas impresionado querida amiga, un poema con un sentido precioso de la lujuria y del placer.
Me llamo mucha la atención, espero seguir leyendo de tu poesía y espero algún día tener las mismas actitudes con las letras que tu.
Que delicia, dos cuerpos fusionados por amor, dos almas unidas por el placer de la entrega total.
Hector, tienes las aptitudes necesarias, lo sabes, la actitud no lo sé.
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Sol... ves lo que me inspira?
Carolina :
He leído algunos de tus poemas y me parecen muy buenos.
¿podemos compartir literatura?
Espero tu respuesta.
Saludos
Antonio Macera
Por supuesto, Antonio, cuando gustes
Tus poesías deja a todo lo que soy con una voluntad grande de vivir intensamente el amor... Creo que pocas cosas hay en el mundo como dos cuerpos ardientes en amor... Un beso en tu corazón, amiga mía. Aldair Lucas (Poeta)
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